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Como impedir que tus miedos te detengan


Enfrentarnos a nuestros miedos es nunca una tarea fácil. Todos contamos con inseguridades que pueden ser un obstáculo en nuestra vida. Nos paralizan, no nos permiten pensar con claridad y mucho menos salir adelante. Hablar en público, mostrarte tal cual eres, estar solo, son algunos de los temores que acosan a muchas personas, a pesar de que difícilmente pueden llegar a aceptarlo. Esto supone una enorme piedra en el camino, que tarde o temprano tendrás que aprender a remover si quieres ser una mejor versión de ti mismo. Pero sé perfectamente que una cosa es decirlo y otra muy diferente, llevarlo a la práctica.

miedos

No obstante me gustaria dejarte algo muy claro. Nadie más que tú tiene el poder para vencer todo eso que te causa dudas. Y si te decides a hacerle frente de una buena vez a ese temor que se encuentra dentro de ti, puedes lograr cosas más increíbles de las que te imaginas. Esto es algo que te puede llevar tiempo y esfuerzo, pero que definitivamente vale la pena para alcanzar todas y cada una de tus metas.

Impedir que tus miedos te detengan es algo que puedes considerar hecho, si tomas en cuenta los consejos que tengo el día de hoy para ti:

  1. Fallar y volver a empezar es lo peor que te puede suceder. Debes tener esto muy en cuenta, porque la perspectiva de equivocarse es algo que la mayoría del tiempo no podemos soportar. Y esto es natural porque después de todo, a nadie le gusta sentir que ha decepcionado a quienes le rodean o que no ha alcanzado las expectativas. Pero si hay algo a lo que tienes que acostumbrarte, es que los errores suceden sin que podamos prevenirlos. ¿Y cuándo suceden que te queda? No hay más que levantarse y hacerlo de nuevo, a pesar de todo.
  2. Una vez que te enfrentas a lo que temes, ya no tiene la capacidad de trastornar tu vida. Es así. Hasta que no te decidas a darle la cara a las inseguridades, estás seguirán suponiendo una trampa de la que no puedas escapar. Bien se ha dicho que es de valientes afrontar las cosas como son, aunque podamos salir muy lastimados por ello. ¿Y sabes qué es lo bueno de hacerlo? Que una vez que te has enseñado a ser valiente, entonces eres fuerte y serán menos las cosas que te hagan peredr el control. Los demás te admiraran por tu cáracter.
  3. No le puedes dar el poder al miedo de manejar tu vida. Cuando te atemorizas y dejas que eso te impida llevar a cabo acciones, te conviertes en alguien que siempre está a merced de que otras personas o incluso las circunstancias mismas, decidan por ti. No hay nada peor que sentir impotencia ante el hecho de saber, que quieres elegir tu propio camino y no puedes. ¿Te das cuenta de todo lo que te podrías estar perdiendo en este momento, solo por no animarte a tener el valor de seguir adelante?
  4. Eres más valiente de lo que piensas. El único problema es que no lo sabes, porque tal vez nadie más se ha tomado la molestia de recordartélo o quizá lo hicieron, y tu mismo no te hiciste ese gran favor de creer en ti. Pues bien, ahora es el momento, El primer aliado que necesitas para cumplir con tu misión en el mundo, eres tú mismo. Nadie más va a librar tus batallas por ti, ni se va a encargar de buscar tu felicidad. Esa es una tarea que te corresponde únicamente a ti y no puedes delegarla. No funciona de esa manera.
  5. No eres el único que siente miedo. De hecho todos lo sentimos, hasta el sujeto mas duro de tu entorno lo siente. Las personas que admiras lo sienten. Los triunfadores lo sienten, tanto o más que los perdedores. Pero lo que los diferencia es que en vez de verlo como un muro que no se puede derrumbar, lo transforman en un motor que los impulsa hacia el futuro. No vas a ser el primero que tenga que pasar por ese proceso tan complicado, pero necesario para sentirte a salvo por fin. Ni mucho menos el último.

Atreverte a conquistar la inseguridad, es lo que te va a hacer diferente de tantas personas que viven encerradas en sí mismas, dudando de ver más allá de sus temores. Y esto es muy triste, porque te darás cuenta también que que quienes no logran superarlos, a veces se empeñan en buscar el mismo destino para los demás. Una mentira, una crítica, incluso un reproche, pueden ser su manera de demostrar que les pesa que tú te hayas dado ánimos para hacerlo. ¿Ahora comprendes por qué no puedes estar sujeto a lo que digan los demás? Sus palabras querrán incrementar tu miedo, pero si no quieres, entonces no vas a permitir que te afecten.

Hemos hablado ampliamente de lo que tienes que hacer para dejar atrás cada miedo que se encuentre acechándote. Pero lo más inmediato es lo siguiente: no lo pienses tanto, lucha. Conviértete en alguien que de el ejemplo, no esperes a verlo tú. Siempre hay algo que puedes hacer para terminar con aquello que te este impidiendo el avance.

Y sobretodo, no temas aceptar tus debilidades y buscar apoyo. A veces necesitamos una mano para superar lo que nos angustia. Y es de fuertes aceptar un poco de ayuda de vez en cuando.


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