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Las mejores estrategias de motivación laboral


Todo empresario, por más grande o pequeño que sea, sabe que el trabajo en equipo es la mejor manera de alcanzar los objetivos que tiene su compañía, de manera tan eficiente como sea posible. Y por supuesto que en ello influye bastante la actitud y el aprovechamiento de las capacidades que tiene cada empleado. No obstante, todos estamos acostumbrados a ver el trabajo como una obligación y una carga necesaria, en lugar de apreciar las oportunidades que nos puede brindar. Esto representa un gran obstáculo si se trata de mantener los ánimos al máximo. ¿Es posible resolver un problema como este?

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¡Por supuesto que sí! Solo hace falta tener una estrategia adecuada para llegar hasta cada persona que colabora contigo y saber otorgarles el lugar que se merecen, para que se sientan capaces de dar el 100%. En el artículo del día de hoy, compartiré contigo algunas de las mejores estrategias de motivación laboral y que te pueden funcionar como una gran herramienta a la hora de llevar adelante tu empresa.

Toma nota de todas ellas y no las subestimes. Recuerda que muchas veces ponemos excusas para no llevar a cabo un cambio necesario; pero solo poniéndolas en práctica, es que podrás darte cuenta de cuan inmenso puede ser su alcance.

Variar las ocupaciones de cada empleado en la medida de lo posible

La rutina no siempre suele ser un buen incentivo al momento de trabajar. A fin de evitar el estrés y el encasillamiento, por llevar a cabo exactamente las mismas tareas cada día, una buena idea es la de intentar ofrecer más opciones a cada trabajador, en tanto puedan ocuparse de las mismas.

Esto no debería ser algo sumamente complicado, puesto que en cada profesión y en cada departamento o sección de una empresa, deben existir muchos detalles a arreglar, ideas que implementar u ocupaciones que se han dejado de lado. Si te animas a intentar esta estrategia, podrías notar una mejoría en el estado de ánimo de tu equipo de trabajo e incluso en su disposición para encargarse de nuevas tareas.

Piensa que así como de vez en cuando, a ti te gusta variar lo que haces en tu trabajo, a los demás también.

Ofrecimiento de bonos especiales en ciertas temporadas del año

El aspecto económico siempre es un factor a tomar en cuenta cuando hablamos de motivar a quienes laboran en una empresa o negocio. Utilizarlo como recurso para obtener lo mejor de cada persona, es algo que no debería asustarte porque después de todo, las ganancias las puedes recuperar después. El rendimiento y el esfuerzo de cada empleado son activos que te pueden hacer ganar más dinero.

Fin de año no es la única temporada en la que puedes pensar para hacer este tipo de ofrecimientos. Si tienes un evento importante dentro de tu compañía que necesitas planear con detalle, un negocio en puerta que podría reportarte grandes beneficios o cualquier ciclo que sea vital para la empresa, bien puedes pensar en premiar con un bono a quienes muestren su mejor desempeño o colaboren para impulsar un proyecto. Esta es sin duda una de las mejores técnicas para motivar a las personas; aunque tal vez requiera que hagas un ajuste momentáneo en tu presupuesto o que planees cuidadosamente cuales van a ser tus gastos, para solventar dichas recompensas.

Brindar oportunidades de desarrollo profesional

Todo trabajador tiene serias intenciones de crecer como parte de su camino profesional. Es algo natural en las personas y que además de poder darles chance de mejorar si situación económica, les trae mucha satisfacción personal. Siendo de esta manera, ¿por qué no ser tú quién les facilite el camino a tus empleados?

El caso es que no se puede esperar que una persona permanezca siempre en el mismo puesto de trabajo o que no se marche en busca de mejores oportunidades con el paso del tiempo, (a menos que se trate de alguien con muy pocas ambiciones). Si existen personas con potencial en tu compañía, tú mismo podrías correr el riesgo de perder talentos valiosos, por insistir en limitarlos. ¿Dejarías que una empresa diferente interviniera, en vez de aprovecharlos para hacer crecer la tuya?

Impulsar a tus colaboradores a alcanzar sus ambiciones, es algo que le puede convenir a ambas partes.

Saber reconocer un trabajo bien hecho

Si bien el dinero y las oportunidades profesionales son el principal atractivo en cualquier negocio, el reconocimiento de tu parte hacia quienes trabajan para ti también es importante y mucho más funcional de lo que te imaginas. A todos nos gusta que se den cuenta cuando nos esforzamos al máximo y en este caso, la modestia es tan solo una fachada de cortesía ante quienes nos rodean. Hay que aceptar que en el fondo, impresionar a nuestro entorno puede ser una recompensa muy deseada.

No temas mostrarte satisfecho ante el trabajo de un empleado o dirigirle unas palabras para informarle que lo está haciendo bien. No solo es algo bueno para su autoestima y la manera en que se desempeña, sino que también refuerza tu imagen como un jefe accesible y de trato confiable.

Y no sabes cuanto ayuda el hecho de que le transmitas esta confianza a quienes has contratado.

Fomenta la participación de los empleados

La clave para que una persona quiera colaborar sinceramente con la asociación para la cual trabaja, es hacerle sentir indispensable y valorado. Es por eso que resulta tan efectivo el promover su participación y permitirle aportar las ideas que tenga.

Hoy en día, la mejor manera de trabajar ya no consiste en estar todo el tiempo encima de un trabajador, sino de permitirle explayarse un poco más y no subestimar su participación. Si él tiene una corazonada acerca de la forma en la que podría optimizar sus tareas o beneficiar a un más a sus compañeros y/o superiores, tómate el tiempo para analizarlo y escuchar su propuesta. Puede que descubras que a ti no te parece algo tan descabellado y te atrevas a hacerle caso.

A veces hay que arriesgarse un poco.

Determina tus objetivos ante tu equipo de trabajo

Una de las cosas más indispensables que existen para mantener en alto la motivación, es saber a donde quieres llegar y asegurarte de que los demás estén al tanto de ello. Es por eso que desde el principio debes establecer uno o varios objetivos y pensar en un plazo de tiempo razonable para llegar a alcanzarlos. La idea es colocarlos como algo cuantificable, para que cada empleado pueda concentrarse con mayor facilidad en lo que le toca hacer.

Improvisar precios razonables cada vez que se llegue a cada una de las metas determinadas, es otro incentivo tentador. De hecho, muchas compañías hacen uso de este método para impulsar no solo sus ventas, sino muchos otros aspectos de su crecimiento en el mercado.

Combinar esta estrategia con las anteriores, puede darte el éxito que tanto ansías para tu propio negocio.

Espero que hayas disfrutado este artículo y que le saques el máximo provecho posible, para iniciar o mejorar tus negocios. No olvides que para hacer que las cosas avancen, siempre puedes empezar tú mismo por poner de tu parte y más tarde, será cuestión de tiempo para que lo hagan los demás.


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